El Centro

El Centro de Interpretación pretende sensibilizar a la población de la repercusión que tuvo esta enfermedad en nuestra sociedad y dar a conocer la labor científica que se llevó a cabo para conseguir erradicarla, lo que supuso el desarrollo social, económico y cultural del país.

El paludismo es una enfermedad potencialmente mortal, trasmitida por la picadura del mosquito hembra del género Anopheles. La comarca de La Vera, gracias a su climatología, a los cultivos y a la abundancia de agua era un lugar idóneo para la proliferación de esta especie.

Durante siglos esta enfermedad ha afectado a los humanos causando miles de muertes, una de sus víctimas fue el Emperador Carlos V que contrajo la enfermedad durante su retiro en el Monasterio de Yuste, causándole la muerte en 1558.

Hasta principios del s.XX no se descubre el parásito transmisor de la enfermedad, comenzando entonces la lucha para conseguir su erradicación. La provincia de Cáceres y en concreto las comarcas del Valle del Tiétar, se consideraban zonas de intenso paludismo, por ello se crea en 1920 la primera estación experimental de lucha antipalúdica en Talayuela.

Dado que la labor llevada a cabo en este dispensario veía sus frutos, se crea la Comisión Central de Paludismo que fija su sede en Navalmoral de la Mata, en el Instituto Nacional Antipalúdico, donde se centraliza la lucha antipalúdica española y pone en funcionamiento una red de dispensarios, entre los que se encuentra de El Robledo que comienza a funcionar en 1923.

Tras décadas luchando, con muy pocos medios pero con mucho esfuerzo, contra esta enfermedad endémica que condicionó la evolución y el progreso del país, la enfermedad iba desapareciendo gracias a los descubrimientos españoles, que sirvieron para coordinar en todo el mundo las investigaciones en torno al paludismo y supuso un éxito sin precedentes en nuestra sanidad. España fue el primer país europeo en conseguir la certificación emitida por la OMS de la erradicación completa de paludismo en 1964.